¿Como salir de la crisis? es la pregunta del millón. Quiero reflejaros varias opciones recogidas de distintos analistas. Al final todos van a lo mismo. En cuanto a la crisis financiera apuntan hacer lo que ya hicimos en España hace tiempo, desde ese día el banco de España dijo que no volvería a pasar y por eso pusieron la regulación que hoy en día todos felicitan.
Jeffrey Miron, dice que no debería haber plan rescate de EEUU, que lo natural en el mercado libre es que aquellos que arriesgaron ahora paguen las consecuencias y vayan a la bancarrota, y que ir a bancarrota no significa cerrar, sino quedarse las partes rentables del negocio e ir normalización la situación desde ahí. Podéis ver la entrevista completa de la CNN. Apunta como los culpables de la crisis al Gobierno de EEUU, a Fannie Mae y a Freddy Mac. Me gusta que la gente hablé claro.
En cotizalia, Fracisco Monchón, apunta soluciones para la crisis inmobiliaria, “Para propiciar que el mercado inmobiliario vuelva a funcionar, algunas de las medidas que se deberían tomar para apoyar a los potenciales compradores podrían ser: 1) complementar las garantías de aquellos que son rechazadas por las entidades financieras, prestándole especial atención a los firmaron un contrato privado de compraventa de vivienda y ahora no les conceden el préstamo, viéndose forzados a perder la cantidad entregada 2) colaborar con los actuales propietarios para que estos puedan renegociar sus hipotecas, y 3) extender las ayudas a la compra de determinadas viviendas de precio concertado”. Parecidas sugerencias apunta Jeffrey Miron para paliar la crisis inmobiliaria de EEUU que es el centro de todo el problema financiero. Estoy de acuerdo pero hay algo más, la gente que firmo hipotecas en los últimos años lo hicieron sobre precios inflados, y los bancos aceptaron, ahora dicen que valen menos sus viviendas pero el crédito es el mismo, creo que se debería marcar un precio no inflado y ayudar a los que firmaron por algo demasiado inflado, porque esto ayuda a los que compran ahora pero que pasa con los anteriores. Los promotores, gobierno y el cliente entre todos asimilar la parte inflada ya que todos se beneficiaron de ella y ahora solo paga el cliente.
Por ultimo, el SR MACOY, en su columna de valor añadido presenta un tema que me parece muy acertado y que estoy de acuerdo. Ya sabéis que muchas veces crítico su pesimismo, pero esta propuesta creo que sería interesante darle bombo y platillo para que llegará a oídos de los gobernantes y la pusieran en marcha. SE REFIERE A LA PROFESIONALIZACIÓN DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS. Osea que funcionario que no funcione rebaja de sueldo o incluso despido, y así dar cabida a una mejora en los procesos y consecuentemente a solucionar los problemas del ciudadano. No solo mejoraría si no que ahorraría costes que se podría utilizar para otras cosas. Os dejo parte del articulo.
“Para terminar con los elevados costes de contexto patrios sólo cabe una alternativa posible: la profesionalización del funcionariado, sea éste del orden que sea, personal de justicia y docente incluidos. La seguridad que se deriva de sacar una oposición pública, la uniformidad salarial por categorías y no por méritos, la ausencia de incentivos laborales más allá de la acumulación de trienios fomenta la mediocridad y alimenta, en consecuencia, la ineficiencia del sistema. Como en todas partes hay honrosas excepciones, puede que esté tomando la parte por el todo. Pero, dicho esto, se trata de una reforma imprescindible que un echado para adelante como Sarkozy, aparte de las simpatías o antipatías personales que despierte, no ha dudado en acometer en Francia y que incluso, Sócrates, el primer ministro portugués, lleva tiempo intentando introducir en la esclerótica administración de su país. Se trataría de algo tan simple como establecer un sistema de premio y castigo en virtud del cual se establezca una relación asimétrica por la cual el bueno es promovido y el malo puede quedar suspendido del ejercicio de su actividad de forma temporal o, incluso, definitiva, por supuesto con base en criterios cuantificables que eviten las arbitrariedades. Consistiría, por tanto, en implantar mecanismos de gestión propios de la empresa privada, sin que ello suponga una privatización efectiva de los servicios imprescindibles que el Estado y las Comunidades deben prestar. Establecer objetivos, sancionar los incumplimientos reiterados, incentivar la participación en la mejora del sistema, valorar la formación, la innovación y la difusión, o medir la productividad de unidades comparables son algunos de los elementos esenciales que habría que tener en cuenta a la hora de diseñar cualquier plan. Eso y mantener los Servicios del Estado en su concepción original y no como vehículos de la acción política interesada.”
En fin que propuestas haberlas “hailas” pero que lleguen a los que deciden es otra cosa, desde FAM ponemos nuestro grano de arena para su difusión.
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